Cómo César construyó una carrera de éxito en el entrenamiento de perros

El otro día leí esta entrada en el blog de César Millán, «el encantador de perros», y decidí traducirla y compartirla con vosotros aquí ya que puede servir de inspiración a aquellas personas que persiguen vivir sus sueños.

Si deseáis leer la versión original, la podéis encontrar en el enlace How Cesar Built A Successful Dog Training Career

¿Quieres trabajar con perros? Aquí les cuento cómo creé una carrera de éxito en el entrenamiento canino y una vida gratificante.

No llevaba mucho tiempo viviendo en Los Ángeles cuando aterricé en un trabajo limpiando limosinas. Había un gran beneficio, el dueño tenía dos perros, y tuve que entrenarlos en el patio mientras limpiaba la flota de coches. Poco después, mi jefe me pidió que entrenara a los perros de sus amigos también.

Aún así, un día me llamó para decirme que estaba despedido. Fue un momento difícil porque necesitaba el dinero, pero me empujó a encontrar mi propio camino para empezar a entrenar perros.

Cuando tienes un sueño y decides ir a por él, vas a encontrar obstáculos, pero lo que cuenta es cómo reaccionas ante ellos. Lo importarte es que te mantengas enfocado en tu sueño.

Tuve la suerte de saber desde muy temprana edad que estaba hecho para aprender psicología animal y nunca lo perdí de vista. Cuando le preguntaba a mi madre “¿Puedo ser el mejor entrenador de perros del mundo?”, sabía que contaba con el apoyo de alguien a quien quería, respetaba y en quien confiaba. Mi padre no era tan entusiasta sobre mi decisión. Tener a alguien que no es tan comprensivo, o que incluso es negativo, juega un papel importante en tu camino hacia el éxito porque pondrá a prueba tu grado de compromiso con tu sueño. Sólo recuerda que cuando decides ir a por tu sueño algunas personas pueden mostrarse negativas, pero sólo se trata de un reto.

También tendrás decepciones. Cuando era adolescente conocí a un hombre que se ofreció a presentarme a dos campeones de entrenamiento canino en Ciudad de México si le pagaba una gran cantidad de dinero. Le di todo el dinero que había ahorrado trabajando como “kennel boy” y otros trabajos extraños, pero cuando llegué a la dirección que me había dado, no había nada. Me di cuenta de que me había engañado.

Sin embargo, no me rendí y regresé a casa aún más decidido a irme a Estados Unidos.

Había soñado con ir a Hollywood y entrenar a los perros para las películas y la televisión – como mis dos programas favoritos, Lassie y Las aventuras de Rin Tin Tin. Pero cuando por fin llegué a Los Ángeles, mi primer trabajo fue como “Kennel boy” en una exitosa instalación de entrenamiento canino. Mis conocimientos sobre el entrenamiento canino se estaban aún desarrollando, pero sabía que no me gustaban los métodos que se utilizaban en esos momentos. Tuve la oportunidad de aprender observando todo lo que sucedía a mi alrededor. Y aquí va otra lección si vas en busca de tu sueño: puedes aprender de cada experiencia. Todo el mundo es un maestro, no sólo aquellos que te alientan, sino también aquellos que intentan desanimarte.

La vida tiene una forma especial de desafiarte y los contratiempos no son fracasos, son pruebas. Y a través de ellas, te das cuenta de cuánto deseas realmente el éxito en tu empresa.

Cuando me despidieron de mi trabajo de limpia coches, yo vivía en un barrio marginal, y en esa época había un montón de crímenes relacionados con las drogas y violencia entre bandas. Para muchos, aquel lugar no parecía el mejor sitio para poner un negocio, pero encontré que había una oportunidad de negocio para entrenar a los perros como protección. Cuando persigues tu sueño tienes que ser creativo y hacer que las oportunidades se presenten por sí mismas.

Otra cosa que he aprendido es que no necesitas dinero para ir a por tu sueño, porque definitivamente, ¡yo no tenía nada! Lo que sí necesitas es creer en ti mismo, y ayuda tener una ‘manada’. Rodéate de personas que te apoyen.

Enseguida me hice con una reputación porque la gente me veía pasear con una gran manada de educados rottweilers y otras razas grandes sin correa. Corrió la voz, y eso fue lo que atrajo hasta mí a Jada Pinkett Smith, mi primera clienta famosa. Me encontraba en camino de convertirme en “el encantador de perros”.

Si vas a perseguir tus sueños, hay algunas cosas que he aprendido que me gustaría compartir contigo:

  • Los retos en la vida son comunes. He conocido a muchas personas de éxito y ninguno ha llegado a donde está sin haber tenido que superar algunos obstáculos en su camino.
  • La mayoría de los obstáculos los creamos con nuestros miedos e inseguridades. Nunca dedico tiempo a alimentar a los miedos, y debes trabajar para no hacer caso a lo que los demás puedan opinar. Aprender a manejar la incertidumbre te ayuda a tener clara tu dirección.

Trabajar con perros es maravilloso – te permite formar parte de una manada feliz – y que tu vida gire en torno a tu pasión por los animales te trae grandes recompensas. Es un trabajo que va a satisfacer el espacio íntimo. Si tu felicidad no tiene precio, ve a por ello. Haz lo que haga falta.

Amar aquello que haces genera más energía y atrae más negocio hacia ti.

Pero yo no mido mi éxito en base al dinero que he generado. Si piensas en el éxito en esos términos, vas camino de decepcionarte. El éxito para mí es disfrutar donde quiera que esté en cada momento. Para mí el éxito era poder atravesar la frontera y tener dinero suficiente para comprarme una taza de café. He tenido que dormir en bancos de parques, pero nunca dudé de que lo conseguiría. Tienes que contar los céntimos y no preocuparte por los millones.

Ser agradecido por lo que tienes es parte del éxito, y poder compartir lo que tienes también es parte del éxito. Eso es algo que aprendemos de nuestros perros. Yo siempre he intentado devolver el favor, es por eso por lo que el trabajo de la Fundación Millan es tan importante para mí.

Vivo la filosofía de la manada y tú también puedes aprender de ella. Recuerda, los que te rodean no son tus dirigentes. Si alguien me dirige, ese es Dios.

Trabajar con perros no significa necesariamente tener que dejar tu trabajo actual. A lo mejor puedes alcanzar aquello que sueñas ofreciéndote como voluntario en un refugio unas horas a la semana, cuidando a los animales de compañía o paseando perros. Pero no se sorprendas si empieza a crecer y da lugar a un cambio de vida.

Cualquiera que sea tu camino, no dudes de ti mismo y no pospongas tus sueños. Corres el riesgo de acomodarte en la infelicidad.

Yo sigo soñando, y siempre tengo más metas que deseo alcanzar. Sé que puedo atrapar mis sueños.

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