¿Sientes que no encajas allí donde estás? ¿Crees que no eres lo bastante bueno en aquello que haces? ¿Es como si siempre estuvieras a la cola de todo? Quizás es el momento de cambiar de lugar y darte una oportunidad.

A menudo nos cuesta ver que las cosas pueden ser diferentes a como las hemos experimentado hasta ese momento. Como en la historia del elefante que fue atado a una estaca de pequeño y que aprendió que la estaca era más fuerte que él, no nos atrevernos a cuestionar si hay otra forma de aproximarnos a esa experiencia.
A veces, basta con cambiar de perspectiva para darnos cuenta de que nuestro enfoque original no era el más adecuado y que, mirándolo de otro modo, podemos cambiar nuestra historia. ¿Te preguntas qué puedes hacer tú para cambiar tu historia? Sigue leyendo, quizás encuentres la inspiración que necesitas.
Qué es el elemento de Ken Robinson
El Elemento es el lugar donde las habilidades naturales de una persona se encuentran con sus pasiones más profundas, lo que le permite alcanzar su máximo potencial y experimentar un sentido de realización y satisfacción personal. Ken Robinson escribió un libro sobre este tema que tituló El Elemento, en el que explicó a través de diferentes historias, cómo descubrir y nutrir este elemento es crucial para el éxito y la felicidad en la vida de una persona.
Un ejemplo de cómo descubrir tu elemento puede mejorar tu vida
¿Conoces la historia de Gillian Lynne? La pequeña Gillian tenía problemas en el colegio porque le costaba obtener los resultados que se consideraban aceptables para superar el curso de forma satisfactoria. El colegio alertó a sus padres para que la llevaran a un especialista a que parecía tener un posible trastorno de aprendizaje. La madre explicó al psicólogo que su hija tenía problemas de concentración y era una niña muy inquieta que no paraba quieta. Durante su visita, el médico pidió a la madre de Gillian que le acompañara fuera de la consulta para hablar en privado mientras dejaban a la niña sola en la consulta. Desde fuera, observaron el comportamiento de la niña.

En la consulta sonaba una radio musical y Gillian, viéndose sola en la sala, comenzó a bailar. El psicólogo hizo observar a la madre cómo la joven prestaba atención a la música y se concentraba para seguir el ritmo de la canción que sonaba en ese momento. Al cabo de un rato le recomendó que apuntara a su hija a una escuela de danza. Con el tiempo, Gillian Lynne se convirtió en una bailarina y coreógrafa que llegó a diseñar coreografías de musicales como Cats y El fantasma de la ópera.
A menudo analizamos la realidad desde una sola perspectiva que nos hace creer que nos encontramos fuera de los estándares que marca la sociedad, pero, como le ocurrió a Gillian Lynne, si somos capaces de cambiar nuestro ángulo de visión, podemos descubrir talentos ocultos que nos lleven a otra realidad. Quizás pienses que esta chica tuvo suerte pero lo que quizás no sepas es que tú puedes crear tu propia suerte. ¿Cómo? Reconociendo y aprovechando las oportunidades que te trae la vida.
Breve resumen de El Elemento, Ken Robinson

Si aún necesitas más ejemplos de lo que supone reconocer y aprovechar las oportunidades que se presentan en tu vida, verás que Ken Robinson menciona algunos de ellos en su libro «El Elemento». En él habla de personas que fueron capaces de descubrir aquello que les apasionaba y pudieron dedicarse a ello. Ken Robinson lo denomina «elemento» y lo define como aquello que te encanta hacer y que además se te da bien.
Sin embargo, el libro va más allá, ya que, de alguna manera, nos da pistas para que encontremos nuestro propio elemento. Es sorprendente cómo podemos vernos reflejados en las vidas de otras personas. Conocer la historia de otras personas como tú puede hacerte reflexionar sobre tu propia vida y tus propios sueños. Alguien me dijo una vez que leer la biografía de otras personas nos enseña mucho más que cualquier libro de autoayuda. Al fin y al cabo, estaremos aprendiendo de la experiencia de otras personas. “El elemento” reúne muchos detalles biográficos de personas que conocemos, con sus historias, podemos descubrir que esas personas que hoy admiramos, también tuvieron que descubrir su elemento en su momento.
“…Pueden pasar cosas extraordinarias que mejoren nuestra vida cuando dedicamos tiempo a salir de nuestra rutina, a reconsiderar nuestra trayectoria y a recuperar las pasiones que dejamos atrás por una cosa o por otra…”
Cómo saber cuál es tu Elemento
Es posible que ahora te estés preguntando cómo puedes descubrir qué es aquello en lo que puedes destacar. Antes de nada, escucha a tu intuición. Es probable que ya sospeches qué es eso que se te da bien y que disfrutas haciendo, sólo tienes que darle credibilidad a lo que sientes y darte la oportunidad de hacerlo. Aun así, si todavía dudas, mi propuesta es que intentes cambiar de perspectiva y trates de ver tus capacidades desde otro punto de vista. Si te cuesta distinguir cuáles son tus fortalezas, siempre puedes realizarte una serie de preguntas que te pueden ayudar a empezar a perfilarlas.
- ¿Qué se me da bien?
- ¿Qué es eso que otros me dicen que hago bien?
- ¿Qué es eso que podría estar haciendo durante horas casi sin darme cuenta?
- ¿Qué hobbies tienes y qué te gusta de ellos?
Tómate tu tiempo para responder, date cuenta de lo que hay detrás de cada pregunta y permítete conocerte un poco mejor. A menudo pensamos que debemos responder con alguna cosa que pueda convertirse en un trabajo, pero, a menudo, aquello que se nos da bien puede diferir mucho de una actividad laboral. Lo importante es que puedas reconocer tus habilidades y a partir de ahí, puedas trabajar sobre ellas de forma consciente.
Conclusión: Encuentra tu Elemento y hallarás tu manera de estar en el mundo
A veces no nos atrevemos a ir a por nuestros sueños porque hemos aprendido a mirarnos a través de los ojos de los demás. Desde niños, las opiniones de quienes nos rodean pueden ir moldeando la idea que tenemos de nosotros mismos, hasta hacernos creer que debemos ser de una determinada manera.
Si durante la adolescencia buscamos con intensidad nuestra propia identidad queriendo descubrir quiénes éramos más allá de lo que otros esperan de nosotros, ya en la edad adulta, seguimos intentando encontrarnos a nosotros mismos, como si nuestro adolescente interior reclamara ser visto por lo que realmente es, y no por la máscara que tuvo que adoptar para sentirse aceptado y encajar.
Puede que alguien aparezca en nuestra vida y nos ayude a reconocer talentos que nosotros mismos no veíamos, pero no siempre sucede así. Por eso, si sientes que algo no encaja, cambia el punto de vista, mírate desde otra perspectiva y date la oportunidad de descubrir todo lo que puedes ofrecer. Es un proceso de autoconocimiento que, en última instancia, solo tú puedes recorrer.
Publicado por Elvira Muriel
Siempre me ha gustado la comunicación y encontrar la forma adecuada de transmitir una idea. Con el tiempo, he desarrollado mi perfil como redactora de contenidos web SEO, combinando estrategia e investigación con una mirada cercana. Desde 2016, a través de Cree-Crea, exploro temas relacionados con el bienestar, las emociones y el crecimiento personal. Puedes conocer más sobre mi trayectoria en mi página Sobre mí.


