Los viajes son alegorías de la vida. No importa que viajes cerca o lejos, siempre te enseñan algo. Puede que estemos en una época en la que los viajes sean muy escasos y casi nulos, pero hoy quiero recordar algunas de las enseñanzas de vida que viajeros como la familia Zapp o Javier Colorado aprendieron en su camino. Os recuerdo que la familia Zapp está recorriendo el mundo desde hace más de 20 años en un coche de 1920 y que Javier Colorado recorrió el mundo en bicicleta durante 3 años.
Las enseñanzas que les trajeron sus viajes se pueden aplicar al día a día de la vida:
La primera es que cuando se presenta un problema, siempre trae una bendición detrás. Un ejemplo es el que comentaba Herman Zapp sobre el coche y sus averías. Cada vez que se les ha averiado el coche, han llegado a conocer a gente maravillosa y a vivir experiencias que recuerdan con especial cariño. Nos contaban que han aprendido a levantar la vista del problema y a observar lo que la vida les ofrece a través de él.
La segunda enseñanza es que hay que dar la oportunidad a las cosas para que sucedan. Os preguntaréis: y eso, ¿cómo se hace? Pues, dejando de poner excusas. Cuando una oportunidad llame a tu puerta, déjale pasar y permítele mostrarte lo que tiene para ti. Si Candelaria Zapp no se hubiese animado a pintar las acuarelas y Herman a venderlas, es posible que su viaje hubiera acabado mucho antes de llegar a Alaska.
La tercera enseñanza nos la explicó Javier Colorado y es que no podemos estar preparándonos para la vida constantemente, la vida hay que vivirla. Muchas veces nos pasamos la vida preparándonos para alcanzar algo, pero sin atrevernos a ir a por ello realmente. Es como si constantemente estuviéramos estudiando para hacer un examen sin atrevernos a examinarnos por miedo a suspender. Javier Colorado nos contaba que cuando comenzó su viaje en bicicleta, no estaba muy preparado físicamente para realizarlo, pero sí lo suficiente para comenzar.
Son lecciones de vida.
Recuerda:
Cuando se presenta un problema, siempre trae una bendición detrás. Aprende a verlas.
Hay que darle la oportunidad a las cosas para que sucedan.
No podemos estar preparándonos para la vida constantemente, la vida hay que vivirla.

