(…) Ahora que va a dejar un sitio en el que ha pasado su tiempo, tómese unos segundos para evaluar su experiencia:
- ¿Ha estado a la altura de sus expectativas?
- ¿Se la recomendaría a alguien (su experiencia) aunque en algunos momentos se haya sentido incómod@ o sol@?
Aún tiene tiempo para elegir una opción de futuro más cómoda, tal vez más apropiada para las exigencias de una familia. Entendamos que el bienestar y la felicidad son conceptos personales. Para algunos, la sensación de libertad y aventura es una parte esencial de esta experiencia.
Fiaros de vuestro instinto. Éste es vuestro viaje. Vosotros decidís cómo hacerlo.
¡Que tengáis buen viaje! (…)


