El papa Juan Pablo II dijo: “El futuro comienza hoy, no mañana”.
Y esto, ¿qué quiere decir? Para mí quiere decir que las decisiones que tomes hoy van a marcar tu futuro. Y no son sólo las grandes decisiones como cursar unos estudios determinados, comprar una casa o elegir la ciudad en la que vas a vivir. Las pequeñas decisiones del día a día también influyen en los días que vendrán, aunque no lo parezca. Por lo tanto, si las decisiones que tomas hoy influyen en lo que vivirás o no mañana, quizás tendríamos que ser más conscientes de lo que hacemos cada día y tener presente hacia dónde nos dirige ya que puede que nos acerque a lo que deseamos, a nuestro sueño, o tal vez nos aleje. ¿Alguna vez te lo habías planteado de esa manera?
Puede que aún n
o tengas lo que deseas, pero eso no debe impedirte que hoy mismo ya puedas sentirte feliz por lo que haces y tienes. Si, por ejemplo, tu sueño es abrir una pastelería porque te encanta hacer dulces, comienza ya en casa, ten siempre algún dulce que ofrecer a las visitas o prepara dulces para los amigos a los que vayas a ver. Aprovecha cada oportunidad para mostrar tu don y ponerlo al servicio de los demás. La vida irá poniendo en tu camino a las personas y circunstancias que necesites para crecer y alcanzar tus sueños.
Puede que ya estés encaminad@, puede que ya sepas por dónde tirar y, en el caso de la pastelería, estés asistiendo a clases de cocina para perfeccionar tu técnica o que incluso ya te hayas puesto a buscar un local para abrir tu negocio. Tanto si estás al comienzo del camino, como si estás llegando a lo que parece el final, siempre mantén viva la ilusión. Sigue haciendo lo que más te gusta, lo que hace que se te pasen las horas volando y mientras llega ese sueño cumplido, disfruta de tu presente haciendo aquello que HOY está en tu mano.
Y sueña, sigue soñando hasta que se haga realidad.

